Influencias sociales

¿Somos conscientes hasta que punto nuestras creencias y pensamientos dependen del contexto social en el cuál vivimos?

Si nos paramos a reflexionar un poco, comprobaremos como la mayoría de nuestros hábitos, costumbres y, en general, nuestra forma de entender la vida, vienen determinados enormemente por las circunstancias históricas y sociales en el cual nos hemos desarrollado. Así pues, veremos como factores externos a nosotros mismos (que no hemos elegido) condicionan enormemente nuestra personalidad, casi sin percatarnos.

Teniendo esto en cuenta, podemos hacer un ejercicio de imaginación y ver que, por ejemplo, si hubiéramos nacido en otra época histórica nuestra concepción del mundo sería muy diferente a la actual. Así pues, de haber vivido en la edad media estaríamos completamente convencidos de que la Tierra es plana y está ubicada en el centro del universo. Lo mismo ocurre si nos imagináramos habitantes de una cultura muy diferente a la nuestra. En este sentido, de haber nacido en la India probablemente creyéramos firmemente en la reencarnación y honrásemos a diferentes deidades. Incluso, sin ir más lejos, experimentaríamos considerables cambios en nuestra personalidad simplemente si fuésemos ciudadanos de otro país de cultura occidental semejante a la nuestra, aún en esta misma época. Si así fuera, probablemente hablaríamos un idioma diferente, celebraríamos festividades distintas, y gran parte de cosas tan básicas como nuestros hábitos, gastronomía, horarios, etc. se verían sustancialmente modificados. Incluso casi con toda seguridad que seríamos de un equipo de fútbol diferente. De hecho, a veces, basta con imaginarnos todos los cambios que hubiéramos experimentado en nosotros de haber nacido unos pocos centenares de kilómetros más allá de donde lo hemos hecho, para darnos cuenta de la enorme influencia del contexto social en nuestra vida. Exactamente lo mismo puede decirse de los cambios que se producirían en nosotros si pensáramos en qué tipo de persona nos hubiéramos convertido si aún conservando el mismo lugar de origen, hubiéramos sido educados por una familia o en unas circunstancias totalmente diferentes.

De esta manera, podemos observar como factores totalmente accidentales e independientes a nuestra propia voluntad devienen esenciales en el condicionamiento de nuestra personalidad. Nosotros al nacer no elegimos el país en el vivimos, ni el momento histórico, ni la lengua que hablaremos, ni a la familia a la que perteneceremos… En realidad, ni siquiera escogemos cosas tan básicas como nuestro sexo, nuestro color de piel o nuestro propio nombre. Y sin embargo, podemos tomar conciencia de cómo todos los factores circunstanciales que antes comentábamos ejercen una influencia mayúscula en la concepción que tenemos acerca del mundo y, cómo no, también acerca de nosotros mismos.

Ya Vygotsky durante el primer tercio del siglo XX señaló que el aprendizaje se origina fundamentalmente a partir de la interacción entre el individuo con los demás miembros de su comunidad. Un poco más adelante Bronfenbrenner explicará que es imposible separar a la persona de  su contexto. Según este psicólogo, el ambiente social durante la infancia vendrá determinado por la familia, y a medida que la persona se va desarrollando, el contexto social del individuo gradualmente también se irá expandiendo hasta llegar a abarcar el conjunto de normas, costumbres, tradiciones, conocimientos y creencias propias de la realidad en la que se desenvuelve.

No obstante,  es a partir de la publicación de la obra La construcción social de la realidad (1966) de los sociólogos Berger y Luckman donde verdaderamente nos encontramos en un punto de inflexión a la hora de comprender la enorme influencia que ejerce el contexto social en el ser humano. En esta obra se afirma que la realidad se establece a partir de los conocimientos y creencias mayoritariamente aceptadas por un grupo determinado. Así pues, la identidad individual se conforma a partir del proceso de sociabilización, es decir, a través de la interiorización y aceptación como propia de dicha realidad social externamente preestablecida. Ahora bien, en modo alguno hay que entender que los fenómenos por los cuales se explica la realidad permanecerán estáticos o inmutables en el tiempo, sino que al contrario, son dinámicos y susceptibles a múltiples modificaciones a través de los diferentes acontecimientos que se producen durante el transcurso de la historia y que, precisamente, sirven para construir o dar explicación a la realidad. Como vemos, esta interpretación de la dicotomía “individuo-ambiente” comparte bastante similitud con la filosofía de “las circunstancias” de José Ortega y Gasset, según la cual, es imposible desvincular a la persona del contexto en el cual se desenvuelve, adoptando ésta indefectiblemente las “creencias” propias de su ambiente, todo y que durante  su proceso evolutivo particular, la persona será autónoma para poder desarrollar (o no) sus propias “ideas”.

Así pues, creo que es bueno tener en cuenta la enorme influencia que ha ejercido (y sigue ejerciendo) sobre nuestro pensamiento el contexto social en el cual nos ha tocado vivir para poder desarrollar un sano espíritu crítico con nuestros propios puntos de vista y, también así, potenciar una mayor empatía y comprensión hacia los que tienen perspectivas diferentes a las nuestras, pues como vemos, en muchas ocasiones, las diferentes maneras en cómo las personas entendemos la realidad dependen fundamentalmente de factores externos a nosotros mismos.

Llegados a este punto, pienso que es interesante recuperar de nuevo el enfoque de fraternidad  propuesto por  Alfredo Rubio (al cual ya le dediqué un pequeño post hace algún tiempo), según el cual la toma de conciencia sobre nuestra existencia limitada y azarosa, nos anima a sacar a la luz lo mejor de nosotros mismos y nos insta a potenciar actitudes de tolerancia, comprensión, solidaridad y reconciliación con los demás.

entorno.jpg

Anuncios
Influencias sociales

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s